Las Dos Facetas del Demonio
El diablo está dentro de nuestra sociedad de consumo, es usado con varios fines, tanto para señalar lo sucio y lo malo, es decir para satanizar, como para incentivar consumo, tentar, o como sinónimo de poder. En esta última está implícita la doble moral, es decir, que a pesar de que cada quien tenga sus creencias y costumbres, la sociedad o la moda influyen provocando un conflicto interno, que a veces se opone a lo tradicional, tal vez por miedo a no encajar en la sociedad, o simplemente porque de una manera subjetiva no lo considera nocivo.
Un ejemplo de ello es que el diablo es usado como escudo en un club de futbol colombiano, América de Cali. Este equipo es llamado también “el diablo rojo”, uno de los más populares del país, sin embargo, lo paradójico es que muchos de sus seguidores son creyentes. A pesar de que la religión católica tiene el diablo como sinónimo del mal o del pecado, es decir todo lo contrario a los 10 mandamientos, para estos fanáticos no tiene importancia cuando se habla de su equipo favorito a pesar de que algunos pertenezcan a esta religión. Esta imagen se acogió porque, popularmente, se decía que los integrantes del equipo jugaban como diablos.
Diferente es el caso de la marca de vino El Casillero del Diablo, pues este nombre fue creado tras una leyenda que inventó el dueño para controlar los constantes robos que había en la bodega, y de esta manera, inició el rumor de que en el lugar vivía el diablo y era quien cuidaba los vinos. La historia corrió rápidamente y los hurtos terminaros, pero además de ello, esta bebida cogió popularidad, empezó a ser más consumida, y así, decidieron usarlo como estrategia de publicidad y ponerle el nombre de El Casillero del Diablo.
La estrategia de mercado usa los signos, símbolos y palabras según su fin, en este caso, el diablo puede ser usado para identificar poder, sexo, tentación, rebeldía, maldad, o le puede dar un valor agregado al producto connotándolo como de buena calidad, es más, la sociedad lo puede aceptar a pesar de que vaya en contra de sus creencias por moda
Disfunción Pública
“¡Qué caros nos cuestan los funcionarios! Además de sus nóminas tenemos que hacernos cargo de una estructura sobre-dimensionada debido a la inutilidad y vagancia de funcionarios que solicitan nuevos puestos de trabajo para que alguien haga su trabajo. Este círculo vicioso no termina con estos nuevos funcionarios. Al tiempo dejan de trabajar y ellos piden nuevos funcionarios.” http://stopfuncionarios.blogspot.com/2009/05/los-funcionarios-no-trabajan.html
Los funcionarios públicos en nuestro país son demorados en cumplir sus labores, sin embargo, según nuestro procurador general de la Nación, Alejandro Ordoñez Maldonado, “Si los ciudadanos no exigen , los funcionarios no trabajan”. Si no exigimos nuestras inconformidades nadie lo va a hacer por nosotros, pero, qué esperanzas tenemos si quienes vigilan que no haya corrupción, que es este caso son la contraloría y la prcuraduría, están supervisando a sus amigos o a las mismas personas que les dieron el cargo, o “simplemente” entregan puestos a cambio de votos.
Con respecto caso de La Licorera de Caldas, en la revista Cambio Marco Aurelio Uribe García publicó un artículo y estas fueron unas de sus lineas “¿Señor Procurador, ¿por qué de Octubre del año pasado a la fecha no se ha decidido la apelación de la destitución del gerente de la Licorera de Caldas? ¿No le parece grave de corrupción?¿Ha tenido mucha presión por lo alto en Bogotá para que no se resuelva desfavorable”
Nosotros elegimos pero nos desentendemos de ello, y es ahí donde nace la corrupción. Se supone que si votamos es para que nos representen en el estado, pero nuestro distanciamiento provoca que las propuestas o “promesas” no se cumplan. Lo ideal sería que exigieramos ante nuestras inconformidades, sin embargo lo que pasa es que en Colombia no hay opinión pública.
